Buscar en diccionario

Buscar por letra
Cerrar teclado

CUGIMOT, JOSEPH NICOLÁS - Definición - Significado

Ingeniero militar francés del siglo XVlll. a quien se debe la realización del primer vehículo automóvil accionado por vapor.

El llamado «carro de Cugnot» apareció a finales de 1769. El primer ejemplar chocó contra un muro durante una demostración y a continuación fue demolido. El segundo, que estuvo a punto en julio de 1771, se halla actualmente en el Museo Nacional de Artes y Oficios de París. Está formado por un bastidor macizo de madera de roble, dotado de 3 ruedas: una delantera, motriz y directriz, y 2 traseras. Un grueso soporte de hierro, unido al bastidor por medio de un eje vertical, sostiene la caldera de vapor, situada en voladizo en la parte delantera. El motor, de 2 cilindros en bronce, verticales y paralelos, está situado sobre la rueda delantera. Las medidas del diámetro y la carrera son de 325 x 378 mm; la cilindrada es de 50.000 ce. Las bielas, de sección cuadrada, están unidas por medio de cadenas a 2 sectores circulares montados sobre el eje de la rueda motriz. El movimiento no es continuo: a cada descenso del pistón (que mediante un balancín hace ascender el otro pistón) corresponde un cuarto de giro de la rueda. Un freno de zapata determina el paro del vehículo, cuya longitud total es de 7,25 m, la batalla de 3,42 m y el peso de 4-5 t. La ausencia de un depósito de agua limita enormemente la autonomía del medio, mientras que la fragilidad del eje vertical, único punto de unión entre la parte móvil y el bastidor, compromete la solidez del conjunto. El constructor del carro lo ideó para transportar 4 personas a la velocidad de 4 km/h. Joseph Nicolás Cugnot nació en Void (Lorena) el 25 de septiembre de 1725. Después de haber realizado estudios de ingeniería militar en Méziéres, se enroló en el ejército francés. Sucesivamente se trasladó a Viena, convirtiéndose en oficial austríaco, probablemente por deseo del duque de Lorena Francisco III, que había llegado a ser el emperador de Austria en 1745 con el nombre de Francisco I, y deseaba rodearse de sus connacionales. En la capital austríaca Cugnot estuvo a las órdenes del general de artillería Gribeauval y conoció al duque de Choiseul, embajador del rey de Francia; 2 personajes que contribuyeron en modo determinante a la realización del carro de vapor.

Durante su estancia en Viena Cugnot, dotado de una natural inclinación por la mecánica y de un vivo interés por la técnica militar, consultó casi ciertamente la obra del alemán Jakob Leupold (1674-1727) que, con el título de Theatrum Machinarum, había publicado en 1724 un repertorio de todas las máquinas de vapor construidas hasta entonces. Enviado luego a Bruselas en el séquito de Carlos de Lorena, Cugnot se dedicó a proyectar fortificaciones y aparatos bélicos de varios tipos. En 1763, terminado el período de alistamiento militar, volvió a París, donde finalmente pudo dedicarse con tranquilidad a desarrollar la idea de un carro de vapor para el remolque de la artillería.

En aquella época los problemas que era necesario resolver para una realización mecánica de cualquier tipo eran enormes. Cada pieza tenía que ser construida manualmente, con instrumentos rudimentarios y gastos elevados. Un particular no podía soportar los gastos económicos relativos a un proyecto tan ambicioso; sólo el Estado tenía la posibilidad de proporcionar los fondos necesarios para la operación. Cugnot se dirigió a Gribeauval, que había regresado a París y ejercía el cargo de inspector general del ejército francés, y le presentó su proyecto. Simultáneamente, un oficial suizo llamado Planta propuso al duque de Choiseul la construcción de un automóvil de vapor ideado por él. A petición de Gribeauval se procedió a una confrontación entre los diseños de Cugnot y los de Planta. El propio oficial suizo fue el primero en reconocer la superioridad del proyecto de Cugnot. Al ingeniero francés le fueron entonces concedidos los medios económicos necesarios para la realización concreta y definitiva de su idea. Así, a finales de 1769, la «máquina accionada por el fuego» estuvo lista.

Aun no habiendo dado resultados brillantes durante el curso de algunas pruebas (la capacidad reducida de la caldera consentía una producción de vapor apenas suficiente para 15 mn de movimiento), el duque de Choiseul autorizó al constructor la realización de un segundo ejemplar. Era el 23 de abril de 1770. La nueva máquina fue construida en el arsenal militar de París; las fundiciones de Estrasburgo proporcionaron los cilindros y las bielas. En julio de 1771, el vehículo estaba listo para las pruebas oficiales de funcionamiento. Desgraciadamente, por motivos políticos, el duque de Choiseul tuvo que dimitir de su cargo de primer ministro y no pudo autorizar las pruebas. Sus sucesores no encontraron el tiempo necesario para ocuparse de la cuestión y el estallido de la Revolución hundió definitivamente la obra de Cugnot. El carro acabó abandonado en un cobertizo del arsenal, hasta que en 1801 fue destinado al Museo de Artes y Oficios.

De su constructor, Joseph Nicolás Cugnot, no se ha conservado ningún retrato. Era un hombre modesto que esquivaba cualquier forma de publicidad. Ciertamente habría vivido en la sombra, persiguiendo los sueños de sus realizaciones, si una serie de acontecimientos fortuitos no le hubieran permitido concretar sus ideas.

Igualmente fortuita fue la conservación de su carro de vapor, que ha permitido conocer a Cugnot y valorar su genio.

Etiquetas: c
estrellaestrellaestrellaestrellaestrella0 / 5 - Basado en 0 opiniones
Tu valoración: estrellasestrellasestrellasestrellasestrellas
Tasamos y compramos tu coche
Compramos tu coche

 ¿No sabes de que año es tu coche?
 ▸ Calcúlalo a partir de la matrícula

Seguro Express
¡Calcula el seguro de tu coche en
tan sólo 30 segundos!
El automóvil a fondo
Nuevo buscador de coches