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AMERICANO - Definición - Significado

La tendencia al gigantismo en los coches norteamericanos de los años treinta • El precio de la gasolina y las dimensiones del motor • La exagerada búsqueda de la comodidad • Estilo vistoso pero limitado en el tiempo • Seis ejemplares que constituyen los representantes típicos

Adjetivo que no sólo tiene el significativo dé automóvil producido en EE.UU., sino que es sobre todo sinónimo de un gigantismo global, que se refiere a las dimensiones del cuerpo del automóvil y a la cilindrada del motor, que lo diferencia totalmente de los modelos corrientes. A esta característica fundamental de grandiosidad hay que añadir: un estilo de carrocería casi siempre vistoso, buenas cualidades de comodidad de marcha, aumentadas por numerosos automatismos y servomecanismos para los aparatos de conducción y los accesorios.

Los motivos por los cuales se llegó al «coche americano», que aún está muy difundido en su país de origen, a pesar de los fenómenos de los «compactos» y de los «importados», son numerosos. El primero entre todos, el económico: desde años el hombre americano medio goza de la más alta renta a escala mundial, por lo que el constructor de ese país tiende a ofrecer en su vasto mercado automóviles confortables y caros. Además, la pequeña fiscalidad del gobierno estadounidense hacia el automóvil (el norteamericano paga el impuesto más bajo sobre la gasolina) permite la producción de automóviles no vinculados al consumo y, por tanto, con grandes motores y dimensiones exteriores en proporción. Para finalizar, hay que recordar la característica geográfica fundamental de EE.UU.: la de su extensión, que requiere un uso del automóvil intenso, seguro y confortable. Se puede considerar que el «coche americano», con las características fundamentales que antes hemos mencionado, se difundió a partir de los años treinta: antes, los grandes eran automóviles de lujo de producción local. En efecto, en los primeros años del automovilismo,cuandoenEE.UU. circulaban tan sólo 8.000 automóviles, la industria automovilística norteamericana estaba alineada con la europea, hasta en algún caso dependía de ésta. Lo demuestra el hecho de que los primeros Packard, Pierce Arrow y Peerless adoptaron motores franceses: los De Dion. En 1908 surgió el fenómeno Ford «T»: el coche se difundió porque era producido e>i gran serie y a bajo precio. Las características de este modelo pueden considerarse ya «americanizantes»: para su época: motor de casi 3 litros de cilindrada y mandos de transmisión cómodos. Producidos hasta 1927, serán más de 15 millones los T salidos de las cadenas Ford (récord que en 1973 sólo era superado ñor la Volkswagen). Cuando en 1927 desapareció el Ford T, le substituyó el Chevrolet «AA». Este último tiene un aspecto y unas características mecánicas con más pretensiones y, a partir de los años treinta (los automóviles que circulaban en EE.UU superaban ya los 20 millones), se mantuvo durante muchos años en cabeza de las ventas.

Surgió así el «coche americano», de gran difusión, con características dimensionales, vistosidad y comodidad crecientes y muy cercanas, por lo menos exteriormente, a los automóviles de lujo. Inevitablemente, este gigantismo provocó excesos: basta recordar en el aspecto estético la monumentalidad de los frontales, el abuso de los cromados, las vistosas aletas posteriores y el pintado de tres colores. Siguen seis ejemplos significativos de «coches americanos», desde 1915 hasta nuestros días.

1915 Packard «Twin Six» - Punto clave de este modelo es el motor: un 12 cilindros en V considerado la obra cumbre del proyectista jefe, el coronel Jesse G. Vincent, que con este motor quería asegurar la máxima calidad de marcha (silencio y ausencia de vibraciones) y elasticidad. El Twin Six aceleraba suavemente en toma directa desde 5 km/h y alcanzaba los 45 km/h en 15 s. El que está representado en el dibujo es de conducción interna, segunda serie (1910), característico por sus cuatro luces laterales: el notable volumen del habitáculo, en comparación con el relativamente pequeño capó del motor, es típico de los vehículos de la época. La longitud de este ejemplar era de unos 5 m. Desde el primer año fue un éxito; se fabricó hasta 1923.

1930 Cadillac «V 16» - Aun antes que esta marca entrara a formar parte del grupo General Motors, en 1909, tenía renombre por el perfecto acabado de sus vehículos. Su modelo de prestigio en los años treinta fue el V 16, producido hasta 1938, con precios variables desde 6.000 hasta 9.000 dólares. Su motor, proyectado por el famoso técnico Charles F. Kettening (1876-1958), era de 16 cilindros en V de 45°: cilindrada, 7.400 ce (diámetro de cilindro x carrera — 76,5 x 102 mm), y en la primera versión producía 165 CV a 3.400 rpm. Un detalle de construcción interesante de este motor, inédito en aquella época, lo constituían los empujadores hidráulicos de la distribución de válvulas en cabeza. Diferentes y naturalmente imponentes eran las carrocerías del V 16; distancia entre ejes, 3,75 m, o sea superior en unos 30 cm al ejemplo siguiente y que demuestra la «escalada» de dimensiones de los «coches americanos» de la época. El Cadillac del dibujo es un modelo 1933 all-weather phaeton, o sea un gran torpedo de cuatro puertas, que representa perfectamente el estilo de inicios de los años treinta.

1932 Duesenberg «SJ» - Aunque prácticamente contemporáneo del Cadillac V 16, el Duesenberg SJ es un típico representante de «coche americano» de la época en versión deportiva. El joven y activo banquero americano E. L. Cord adquirió en 1926 la Duesenberg Motor Co., empresa constructora de vehículos deportivos y de competición, con el ambicioso propósito de producir «el automóvil más potente del mundo». Así surgió, en 1929, el Duesenberg modelo J, al cual se añadiría, en 1932, la versión mejorada SJ. El motor era de clara escuela deportiva, con 8 cilindros en línea, dos árboles de levas en cabeza accionados por cadenas y 4 válvulas por cilindro. Cilindrada, 6.882 ce (95 x 112 mm); sobrealimentado por un compresor centrífugo, distribuye una potencia máxima de 320 CV a 4.750 rpm. El chasis, como las carrocerías eran construidas por los mejores carroceros de la época, valía desde 8.000 hasta 10.000 dólares. Cualidades deportivas: velocidad máxima de unos 200 km/h; y de 0 a 160 km/h en 17 s. La figura muestra un torpedo con doble parabrisas y volets laterales, de carrocería diseñada por Weymann-La Grande, donde el detalle deportivo son los vistosos colectores de escape laterales externos. 1946 Chrysler «Town & Country» - En la posguerra: la industria automovilística norteamericana continúa produciendo según los cánones de un gigantismo que ya afecta también a los modelos de clase inferior. Este Town & Country de la Chrysler es un típico ejemplo de exageración, aunque original, del estilo norteamericano. Vuelve a proponer, aunque en aspecto moderno, el uso de la madera, típico del station wagón. Dos tipos de carrocería: una berlina de 4 puertas y un cabriolet de 2 puertas. Los propósitos de la Chrysler eran éstos: habría tenido que representar el vehículo rústico (vehículo no urbano), aunque con clase. También los elementos mecánicos eran los típicos del «coche americano»: el motor era de 8 cilindros en V y se presentaba en dos variantes: una de 4.100 ce (114 CV) y otra de 5.300 ce, con 135 CV de potencia máxima. Desde 1916 hasta 1948 se construyeron exactamente 8.745 Town & Country.

1961 Lincoln «Continental» - Desde 1920 la Lincoln es la marca de prestigio del grupo Ford: en 1961 introdujo la gran berlina modelo Continental, uno de los pocos modelos de «coche americano» con clase, de línea sencilla y acertada; tanto es así que al año siguiente su estética quedó prácticamente igual. Construido en las versiones berlina y cabriolet, tiene una distancia entre ejes de 3,12 m. El tipo cerrado es característico por tener las puertas «en cajetilla», es decir la delantera con bisagras por delante, la trasera por detrás, lo que facilita la entrada y la salida, especialmente para el asiento trasero. Un dispositivo especial de seguridad no permite que se abran las puertas traseras cuando el vehículo está en marcha. Longitud, 5,39 m; anchura, 2 m; peso del coche vacío, 2.220 kg. La mecánica es la típica del «coche americano» de la época: gran motor de 8 cilindros en V (7.043 ce, 304 CV SAE). Transmisión automática con diferencial autobloqueante con mando: naturalmente, los frenos y la dirección son ser-voasistidos. Los elementos «opcionales» son numerosos, entre los cuales cabe citar la regulación de los asientos por motores eléctricos. Velocidad máxima, 170-180 km/h; consumo medio de gasolina, 18-24 1/100 km.

1972 Cadillac «Fleetwood Eldorado» - Representa el modelo máximo en la ya cualificada producción Cadillac y es uno de los pocos «coches americanos» que no adopta el esquema clásico en su constitución mecánica. En efecto, el Eldorado es un «todo adelante», o sea un automóvil de tracción delantera, solución introducida para algunos modelos Cadillac en 1967. El motor, de 8 cilindros en V y 8.194 ce, proporciona una potencia máxima de 238 CV DIN. Incluye transmisión automática de 3 relaciones.

El Fleetwood El dorado, con una distancia entre ejes de 3,31 m, es producido con dos tipos de carrocerías, coupé hardtop y cabriolet, que tienen las siguientes dimensiones: longitud máxima 5,66 m; anchura, 1,37 m (en el cabriolet, 1,38 in). La línea en conjunto, aparte el frontal, es bastante sobria. En el coupé destaca la original ventanilla pequeña junto al asiento posterior. El peso del coche vacío es 2.190 kg para PI coupé y 2.230 kg para el cabriolet. Velocidad máxima, unos 200 km/h.

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