Motor diésel de cuatro cilindros del grupo Volkswagen que salió a la luz para sustituir al afamado 1.9 TDI. De momento existen versiones de 90 y 105 CV que sólo varían en su diferente gestión electrónica. Esta mecánica cuenta con una cilindrada de 1.598 centímetros cúbicos y utiliza la tecnología DLC. El DLC es un recubrimiento procedente del mundo de la competición y hace referencia a un recubrimiento de carbono similar al diamante. De hecho, DLC es el acrónimo de (Diamond Like Carbon), es decir, carbono similar al diamante.
La inyección del 1.6 TDI está encomendada a un sistema de conducto común en vez del inyector bomba que montaba el 1.9 TDI. Además, los inyectores son piezoeléctricos, por lo que pueden llegar a realizar hasta seis inyecciones por ciclo, mejorando así la sonoridad y el refinamiento de marcha. El turbo utilizado en la sobrealimentación es de geometría variable y el colector de admisión dispone de un conducto tangencial para provocar una turbulencia determinada del aire que facilita el llenado de los cilindros.
En la versión de 105 CV el 1.6 TDI ofrece 250 Nm de par entre 1500 y 2500 rpm, mientras que el 90 CV se conforma con 230 Nm en el mismo rango de revoluciones.
