La aparición del Land Rover Discovery 3 trajo consigo la puesta en escena de un sistema electrónico de ayuda a la conducción en diferentes condiciones del terreno denominado Terrain Response. Lanzado en aquel entonces con un mando giratorio, éste permitía elegir entre cinco posibilidades de conducción;
1-Situaciones normales
2-Hierba, gravilla, nieve
3-Barro
4-Arena
5-Rocas
Dependiendo del modo elegido el sistema ajustaba los diferentes sistemas de ayuda a la conducción para que funcionaran del modo más adecuado a cada circunstancia. De este modo elementos como el reparto de par entre cada una de las ruedas, el funcionamiento del ABS o la respuesta al acelerador, entre otros, variaban para proporcionar la máxima eficacia.
El Terrain Response ha ido mejorando en su respuesta y adaptándose a cada uno de los nuevos modelos en los que se ha adoptado, estando por ejemplo en el Range Rover Evoque comandado mediante botones en vez de con un mando giratorio. Lo que no ha variado ha sido la eficiencia del conjunto y la facilidad con la que prácticamente cualquier conductor puede afrontar situaciones de conducción off-road que, sin este tipo de sistemas, serían prácticamente insalvables para los no habituados a conducir fuera de carretera.
Las ruedas de los automóviles no están completamente verticales, ni paralelas, al eje longitudinal del coche. En particular, las ruedas de la dirección no giran alrededor de un eje vertical, sino en torno a un eje inclinado. Los ángulos que las rued…