Término que indica la medición exacta del tiempo necesario para el desarrollo de ciertas pruebas de carácter deportivo, técnico, práctico, fisiológico, etc. Para llevar a cabo el cronometraje se precisan: un instrumento técnico, el cronómetro, y un sujeto que lo ponga en funcionamiento, el cronometrador.
El cronómetro es un aparato de precisión que puede accionarse manual, eléctrica y electrónicamente. El tipo más sencillo es el mecánico, provisto de un cuadrante y de una sola aguja cuentasegundos que se pone en movimiento apretando el correspondiente pulsador. Asimismo existe la versión doble, dotada de 2 agujas, también accionadas a mano, que permite obtener los tiempos de 2 pruebas sucesivas o de 2 sujetos que estén desarrollando la misma prueba. Frecuentemente, para pruebas múltiples, se emplean baterías de dos, tres o más cronómetros manuales, unidos entre sí y que pueden accionarse por medio de una palanca única. La precisión de los cronómetros, empleados en determinadas competiciones, debe garantizarla un documento extendido por un observatorio astronómico.
Un sistema de cronometraje manual, especialmente perfeccionado, es el que emplea un «time recorder» impresor, con un reloj electrónico de cuarzo, insensible a las variaciones de temperatura y accionado por medio de uno o más pulsadores. En él no existe cuadrante y los tiempos aparecen registrados sobre una cinta de papel.
En otros tipos de cronómetros, el accionamiento, en lugar de ser manual, se efectúa mediante sistemas eléctricos o electrónicos. En el caso de competiciones automovilísticas pueden emplearse presostatos, es decir, tubos neumáticos de sección reducida situados en posición transversal sobre la calzada. Cuando las ruedas de un vehículo pasan por encima del tubo, la presión del aire hace vibrar una membrana que, por medio de un microrruptor, transmite un impulso eléctrico al cronómetro, accionándolo. En otros casos se emplean células fotoeléctricas que, al pasar el vehículo, interrumpen un circuito eléctrico, transmitiendo el impulso al cronómetro. El automatismo de estos aparatos puede alcanzar niveles muy altos. Para ciertos tipos de competiciones se emplean cronómetros especiales, denominados cronógrafos, muy similares a los que instalan las industrias para registrar la tarjeta de sus empleados. Éste es el caso de los rallies automovilísticos.

En lo que respecta a las competiciones automovilísticas, los sistemas de cronometraje varían según el tipo decompetición. En las de regularidad pura, en todas los controles horarios los tiempos se obtienen a la décima de segundo con cronómetros manuales. Los miembros de los equipos en carrera tienen la posibilidad de consultar el aparato del cronometrador oficial y sincronizar con éste sus propios instrumentos. Para las pruebas de precisión, el cronometraje se efectúa a la centésima de segundo por medio de un «time re-corder» accionado a mano o bien conectado a presostatos o a células fotoeléctricas. En el interior de los automóviles que participan en pruebas de precisión, suele emplearse el bip, aparato conectado al cronómetro del vehículo y que va dando los segundos acústicamente. En los rallies, los controles horarios se efectúan con cronómetros dobles manuales; los tiempos se obtienen al segundo. A veces se emplean también cronógrafos. En las pruebas especiales, los tiempos se obtienen al segundo entero (con exclusión de las décimas hasta el segundo siguiente). Cuando es posible, en lugar de los cronómetos manuales se emplea el «time recorder». Al mismo tiempo, los equipos participantes en los rallies proceden a un cronometraje personal de las diversas pruebas, empleando parejas de aparatos manuales situados en el salpicadero del coche.
También, dentro del campo automovilístico, el cronómetro encuentra otras aplicaciones para la obtención de las prestaciones. Por ejemplo, se obtienen los tiempos empleados en recorrer determinadas distancias, en aceleración, a velocidad constante o en deceleración. Los datos obtenidos sirven para evaluar comparativamente las prestaciones del automóvil en cuestión. Asimismo, es posible cronometrar los tiempos necesarios para accionar los mandos de un vehículo, así como los tiempos de reacción necesarios para que un individuo actúe sobre dichos mandos. Para tales mediciones suelen emplearse aparatos manuales. Sin embargo, existen instrumentos electrónicos, como el cronostatígrafo, que sirve para obtener gráficamente los tiempos empleados por un coche en cubrir distancias fijadas previamente en determinadas condiciones de uso.
