Prueba doportiva internacional, intermedia entre una carrera de velocidad pura y un rally, que se disputa desde 1951. Debido a los trágicos acontecimientos de Le Mans en 1955 no se celebró el Tour, así como tampoco en 1965 y 1968 por problemas económicos.
La prueba está organizada por una asociación deportiva de Neuilly, que lleva precisamente el nombre de Tour de France, con la colaboración del Automóvil Club de Niza, las asociaciones deportivas afiliadas a la F.F.S.A. y, hasta 1970, por el periódico parisiense L'Equipe.
El Tour de France, conocido también como maratón francés, se disputa en 5-6 etapas, con un recorrido total de 5.000-6.000 km, y comprende pruebas especiales, otras de velocidad en circuito y en cuesta, muchas de ellas disputadas en territorio español o belga. Así, en 1959 los participantes tuvieron que efectuar algunas vueltas al circuito de Spa, y en 1973 tuvieron que cubrir 30 vueltas al circuito de Montjuich en Barcelona, mientras que en 1961 hicieron frente a algunas délas tortuosas carreteras de Córcega.
Para que la prueba resultara más interesante y disputada entre los numerosos inscritos en la categoría de Turismo, de 1957 a 1964 los organizadores establecieron 2 clasificaciones absolutas, una para coches de Gran Turismo y otra para los de Turismo. En esta categoría la supremacía correspondió al francés Bernard Consten, que se adjudicó 5 de las 8 ediciones disputadas.
El Tour empezó a tener resonancia internacional en el año 1956 con la participación de pilotos como De Portago, Moss, Gendebien, Behra y Schell. Después de haber recorrido unos 5.600 km, fue el Ferrari 850 GT de De Portago-Nelson el que consiguió cruzar la línea de meta en primera posición, seguido del Mercedes 300 SL de Moss-Housel.
La supremacía de los coches de Maranello se mantuvo hasta 1964: Gendebien-Bianchi y Mairesse-Berger fueron los dominadores, adjudicándose 5 ediciones de la prueba considerada como una de las más completas y selectivas de Europa.
Después de una interrupción de 4 años, el Tour volvió a celebrarse en 1969, año en que Porsche obtuvo su primera victoria gracias al equipo Larrousse-Gelin.
Los coches italianos volvieron al primer plano en 1972 con Andruet y Petit, que lograron adjudicarse la victoria al volante de un Ferrari 365 GT B4 Daytona, mientras que al año siguiente el triunfo fue para Mu-nari y Mannucci con Lancia Stratos. En 1974 venció el Ligier Maserati de Larrousse, Nicolás y Rives, y en 1975 volvió a triunfar Lancia Stratos, esta vez con Darniche y Mahé. En la temporada de 1976 se produjo la segunda victoria de un Porsche. Henri y Grobot se adjudicaron el triunfo final al volante de un Porsche Carrera.
