Inventor y pionero del automovilismo austríaco, recordado como uno de los técnicos mas geniales y con más visión de futuro de la historia de la motorización mundial. Su nombre va unido indisolublemente a técnicas de construcción originales y valiosas, como la colocación trasera del motor (tanto en los automóviles de competición como en los de serie), la refrigeración por aire y la estructura de cilindros opuestos. Estos criterios encontraron una realización concreta en el Volkswagen, que Porsche proyectó en 1933. Sobre los mismos esquemas técnicos, Ferry Porsche, hijo del gran técnico, construyó durante la posguerra el automóvil deportivo del mismo nombre, que se ha convertido en todo el mundo en símbolo de velocidad y de prestigio.
Ferdinand Porsche nació en 1875 en Maffersdorf (Bohemia del norte). Tras un breve aprendizaje en el taller de su padre, que era hojalatero, se trasladó a Viena. En la capital austríaca trabajó al principio en una empresa para la fabricación de material eléctrico, sector en que el joven demostró conocimientos profundos y una gran intuición, tras lo cual fue empleado por Jakob Lohner, constructor de coches de caballos y que tenía la intención de construir un automóvil. Junto a él, Porsche puso a punto sus primeros vehículos, primero con propulsión eléctrica y luego con propulsión mixta (motor eléctrico alimentado por un motor de explosión). Ello tuvo lugar hacia el año 1900.
Porsche era también un excelente piloto y frecuentemente él mismo desarrolló pruebas de demostración e intentos de récord con los coches construidos junto con Lohner. En 1902 ganó la carrera de Exelberg para vehículos con un peso hasta 1.000 kg.
En 1905, Porsche pasó a la Austro Daim-ler, donde asumió las funciones de director técnico. Además del proyecto de nuevos automóviles, tanto de propulsión mixta como con motores exclusivamente de explosión, construyó motores de aviación, entre ellos, en 1912, un modelo de 4 cilindros boxer refrigerado por aire, que está considerado como el antecesor del motor Volkswagen.
Durante la primera guerra mundial, proyectó asimismo el famoso Tren C, para el transporte del gran cañón Skoda de 420 mm; se trataba de un enorme vehículo compuesto por un tractor, equipado con un motor de explosión de 150 CV, y 6 remolques de 8 ruedas cada uno. Cada rueda iba accionada por un motor eléctrico, cuya alimentación quedaba asegurada por un generador de corriente accionado por el gran motor de explosión del tractor.
En 1923, Porsche pasó a la Daimler alemana y proyectó los Mercedes de carreras que cosecharon importantes éxitos en las pruebas de los años veinte. Entre otros, cabe citar el modelo de 8 cilindros y 2 1, con árbol de levas en cabeza y compresor, que ganó la Targa Florio de 1924, y los famosos S, SS, SS k y SS KL.
Abandonada la Daimler y tras un breve período en la Steyr austríaca, Porsche instaló en Stuttgart un estudio autónomo para el proyecto de automóviles. En ese modesto local surgieron sus proyectos más famosos, como los del Volkswagen y del Auto Union de competición de 16 cilindros. Además, junto con su hijo Ferry, esbozaron, antes de la guerra, los diseños de un Volkswagen deportivo, designado con el número 356.
Durante la guerra, Porsche volvió a diseñar vehículos militares, contribuyendo además a la realización de los carros de combate Tigre. Al término del conflicto, mientras se hallaba en Francia para colaborar en el proyecto del Renault de 4 CV, fue hecho prisionero y hasta 1947 no pudo reunirse con su hijo Ferry en Gmünd, donde se había organizado un pequeño taller para la reparación de los Volkswagen militares. De aquella modesta empresa surgió luego la fábrica de automóviles Porsche.
Ya anciano y con su salud afectada por el cautiverio, Porsche murió en Stuttgart en el año 1951.
