Literalmente «coche apto para todas las estaciones», que también se denominó coche de turismo. Empezó a construirse en Gran Bretaña antes de 1914 y se hizo popular en los años posteriores a la primera guerra mundial. Estaba dotado de cristales laterales fijos o móviles y podía transformarse en coche cerrado levantando la capota. Su difusión disminuyó gradualmente a partir de 1930, para ser substituido, más tarde, por la actual berlina.
