Ingeniero, proyectista y constructor español, el más representativo del país en el sector de la automoción y uno de los fundadores de *F.I.S.I.T.A. Nacido en Barcelona el 15 de mayo de 1897, Ricart estudió ingeniería indust :ial en la misma ciudad, y terminó su carrera a los 20 años. Ingresó en la sociedad Vallet Fiol y Cía. para organizar los talleres de construcciones mecánicas de la misma. En 1920 fundó la Sociedad Motores Ricart y Pérez; proyectó y comenzó la construcción de los motores Rex, cuya fabricación, en millares de unidades, continuó durante más de 40 años y se destinó a aplicaciones agrícolas e industriales.
En 1922 inició la construcción de automóviles deportivos Ricart & Pérez, que obtuvieron excelentes clasificaciones en las competiciones deportivas de la época (Rabassada, Penya Rhin, etc.). En 1926 concentró su trabajo en la ingeniería del automóvil; fundó la S. A. Motores y Automóviles Ricart, que se fusionó en 1928 con otra y tomó el nombre de Automóviles Ricart-España, en la que alcanzó la fabricación en serie. La inestabilidad política y social puso fin a esta actividad, y en 1936 ingresó en la *Alfa Romeo de Milán, como jefe de estudios especiales. Durante la guerra española fue capitán honorario de aviación, pero continuó su trabajo en Italia. En 1939 era director de proyectos y experiencias en la misma empresa. En esa época se proyectaron nuevos vehículos de carga y de turismo, motores de aviación y coches de carreras.

En 1946, de nuevo en España, el I.N.I. le encargó la formación de un Centro de Estudios Técnicos de Automoción; proyectó la factoría de Barajas de *E.N.A.S.A., así como los vehículos y motores *Pegaso construidos por dicha sociedad, de la que fue consejero hasta 1958. La fama casi legendaria del Pegaso deportivo contribuyó al prestigio de los vehículos industriales, cuya difusión y exportación fue uno de los pilares del progreso industrial español a partir de esa época.
En 1959 fue presidente de la S. A. Lockheed de París y durante su mando se construyó la nueva fábrica, muy automatizada, en Beauvais. En 1961, dicha sociedad se fusionó con Bendix y Ducellier, constituyendo el potente grupo D.B.A., del que fue consejero, delegado para el progreso científico y técnico, hasta 1965. Paralelamente, en el Centro de Estudios Técnicos de Automoción siguió la investigación sobre nuevos tipos de motores y frenos de disco, obteniendo resultados de gran interés. Dio un gran impulso a la normalización y racionalización: las normas de aquel centro han sido generalizadas en centenares de industrias mecánicas españolas.
En 1948 fue uno de los fundadores de la Pédération International des Sociétés d'Ingénieurs des Tóchniques de l'Automobile, con sede en París, y animó con entusiasmo la aplicación práctica de su divisa «progressons en commun». Fue presidente de la misma en el bienio 1957-1958 y luego miembro de su Comité des Sages. Fundó en España la Sociedad de Técnicos de Automoción, presidiéndola durante 6 años. Además, fue miembro de la S.A.E. de Nueva York, de la Institution of Mechanical Engineers de Londres, y miembro de honor de la Société d'Ingenieurs de l'Automobile de París y de la Associazione Técnica del l'Automobile de Italia.
Presentó numerosos trabajos de investigación en congresos y conferencias (París, Tokio, Londres, Turín). Piloto aviador desde 1930, obtuvo numerosas patentes de invención en el campo de la mecánica, la aviación y el automovilismo. Falleció en Barcelona el 19 de agosto de 1974.
