Vehículo equipado con un dispositivo especial, de funcionamiento oleodinámico o hidráulico, que permite el movimiento autónomo de contenedores abiertos o cerrados destinados al transporte de mercancías y materiales diversos. En la práctica, el autocontenedor levanta del suelo y deposita sobre su propia plataforma, y viceversa, grandes recipientes metálicos en forma de cubeta (que pueden contener materiales incluso en estado semilíquido), o bien cisternas adecuadas.

Todo el movimiento se produce de forma autónoma. El vehículo levanta, carga y descarga, mediante brazos telescópicos articulados, un recipiente cargado con un peso máximo de unas 10 t. Se emplea para transportes especiales en grandes obras (en construcciones urbanas o de túneles subterráneos o de superficie), en grandes fábricas que manipulan materiales de poca coherencia o semilíquidos, así como en servicios de limpieza en las ciudades.
